El municipio de Berisso emitió una ordenanza donde prohíbe la utilización de caños de escapes que emitan ruidos molestos. Tampoco se puede vender o revender los que no sean de fábrica.
La ordenanza 3930 alcanza a “quienes tengan incorporados escapes libres, modificados los escapes de fábrica o tengan cualquier dispositivo que provoque explosiones”.
Además, “queda prohibida la venta o reventa de caños de escape no homologados, no originales de fábrica”.
La medida busca evitar la contaminación sonora. Aclararon que lo que no cumplan tendrán “severas sanciones”.