El duelo en el Estadio Municipal de la Cisterna que protagonizan San Lorenzo y Palestino comenzó con una intensidad previsible. Es que ambos equipos llegaron a su compromiso con la obligación de sumar su segunda victoria en la Copa Sudamericana, para no complicar la clasificación a la siguiente instancia.
En los primeros movimientos, el dueño de casa amenazó con la apertura del marcador, y unos instantes más tarde Adam Bareiro le propinó una violenta patada a Benjamín Rojas, que pudo derivar en una sanción de expulsión. Sin embargo, el árbitro Carlos Andrés Betancur se limitó a sancionar la infracción sin mostrar ninguna de sus tarjetas. Lo llamativo fue que el VAR no llamó al colegiado a revisar la acción.