Gloria Trevi vuelve a conmover a su audiencia con el lanzamiento de "Me dejé llevar", una poderosa balada que se desprende de su reciente producción discográfica, El vuelo. La canción explora con sensibilidad la nostalgia de un amor que terminó, capturando ese impulso humano de querer reconectar y escuchar una vez más a esa persona que todavía se extraña en el presente.
Para acompañar este lanzamiento, la cantante estrenó un video grabado en un impresionante jardín laberinto en Miami, bajo la dirección de Pablo Croce. La estética del laberinto sirve como metáfora visual de la conexión emocional y los complejos sentimientos que transmite la letra, logrando una pieza artística que refuerza el lugar de Trevi como una de las intérpretes más apasionadas del pop en español.